martes, 28 de octubre de 2014


OCTUBRE EN LDU 2014: Colaboración a cargo de José Vte. García "Mira en la bañera" (relato)


 ¡Mira en la bañera!
A cargo de
                                                                 Jose Vte
Garcia

Esa mañana me encontraba sólo en la casa que habíamos estrenado hacía poco y que seguía oliendo a nueva por todos los rincones. Mi mujer estaba trabajando y yo todavía disponía de algunos días de vacaciones. Tenía que salir para realizar unas compras y fui al aseo para darme un ligero afeitado. Cuando abrí la puerta me sobrecogí. La luz estaba encendida y la habitación completamente llena de un denso humo provocado por el vapor de agua. En medio del baño, de pie, se encontraba un niño de apenas seis años que, completamente desnudo y chorreando agua, me miraba fijamente a los ojos a la vez que gritaba suplicante:

¡Por favor, mira en la bañera!

Incapaz de reaccionar me quedé petrificado mirando al niño. ¡¡¡Nosotros no teníamos hijos!!!. Justo en ese momento comenzó a sonar el timbre de la puerta de la calle de una manera insistente y tenaz. El estridente sonido me estaba volviendo loco. Durante varios segundos dudé, no sabía bien que atender o que hacer. El niño seguía mirándome suplicante. Por fin decidí salir corriendo hacia la puerta. Cuando llegué, la abrí alterado y me sorprendió ver que allí no había nadie, también el timbre había dejado de repente de sonar. Maldiciendo volví corriendo al lavabo. Para mi sorpresa el niño había desaparecido y el cuarto de baño se encontraba completamente normal.



No me lo podía creer, la escena había sido tan real que casi habría podido tocar al niño. Pero estaba claro que todo había sido producto de mi imaginación. La casa volvía a estar tranquila y en silencio. Tembloroso me acerqué a la cocina, me senté y puse a hervir una infusión con intención de calmarme. Aquella tarde, cuando se lo conté a mi mujer, le restó importancia con evidente guasa.
Con el tiempo la visión se convirtió en la anécdota que solía contar, inyectándole mucho dramatismo, en las charlas entre amigos sobre temas ocultos y misteriosos que en ocasiones teníamos. Hasta que finalmente la olvidé.

Pasaron los años, hacía ya varios que me había jubilado y ahora entretenía las apacibles tardes leyendo en mi viejo sillón. Es lo que hacía en esos momentos cuando sonó el timbre de la puerta. Mi mujer y mi hija hacía poco rato que se habían ido y pensé que algo se habrían dejado para regresar tan pronto. El timbre seguía sonando de una manera estruendosa e impulsiva. Me estaba alterando los nervios. Gritando entre tanto estrépito avisé que ya iba y cuando enfadado abrí la puerta vi que allí no había nadie el timbre también había dejado de sonar. Fue entonces cuando, como en una revelación, volví a recordar y lo vi todo claro. Corriendo todo cuanto me daban las fatigadas piernas, recorrí el largo pasillo hasta llegar al cuarto de baño, cerré los ojos durante un instante y abrí la puerta de golpe. Una enorme nube de vaho caliente salió del aseo, el suelo estaba completamente inundado de agua. Me acerqué a la bañera y allí estaba mi nieto, completamente hundido dentro del agua. Angustiado y tembloroso cerré el grifo, saqué al niño y pude comprobar que aun respiraba. Con manos temblorosas me dispuse a reanimarle dándole unos cachetes en la cara a la vez que intentaba hacerle lo más parecido a un boca a boca que supe, las lágrimas apenas me dejaban ver.
Afortunadamente el niño reaccionó y entonces pude distinguir que de sus labios, ligeramente morados, emergía una leve sonrisa, creo que era de agradecimiento.

Un rato después, ya algo más calmado y con una infusión entre las manos, conseguí recordar como el niño, al poco de marcharse su madre, se había echado el vaso de cola-cao de la merienda encima y yo le había permitido darse un baño, luego… simplemente me había olvidado. 

Ya nunca pude borrar de mi memoria lo sucedido. Incluso ahora, recluido en este hospital para viejos olvidados, es el único recuerdo que me une a lo que un día fue mi propia vida.



                                                                                 Valencia
 23/02/2012
Jose Vte. Garciía Torrijos


Colaborador de Octubre en LDU 2014:


Jose Vte Garcia Torrijos



Mi nombre es José Vte. García Torrijos. Soy lector infatigable desde la infancia y sobre todo un gran amante del cine. En general disfruto casi con cualquier género pero especialmente me gustan los de temática social y suspense o género negro. No llevo demasiado tiempo escribiendo y, aunque siendo joven firmé algún guion corto para cine, sin ninguna pretensión ni resultado, ha sido ahora que dispongo del tiempo y el conocimiento cuando he sentido la necesidad de expresarme por medio de la literatura.
Escribo básicamente relato corto y, aunque me atrevo con cualquier género, me manejo bien con las historias que hablan de personas, sus sentimientos y emociones; he tratado en varias ocasiones el tema de la discapacidad en mis relatos, siempre desde un punto de vista emotivo y de superación.
En 2011 publicaron uno de mis primeros relatos “Despertar” en el periódico local MVT Informa Mislata.

En 2012 auto publiqué un libro con 24 relatos al que llamé “DESPERTAR”, por el doble significado entre el título anterior y la nueva vida que me veía obligado a afrontar.
También en 2012 organicé y dirigí una antología basada en la profecía maya sobre el fin del mundo que se publicó de forma gratuita con el título de “CRÓNICAS DE LA MUERTE DULCE” y en la que participaron 40 relatos y 22 autores distintos; yo mismo participé con varios relatos y un poema.
En 2013, uno de mis relatos fue seleccionado como uno de los ganadores y formó parte de la antología del II Concurso de Microrelatos Falleros del diario Levante-EMV.  
En aquel año 2013 es escogida una de mis historias para la antología de relatos de terror AMENTIA que está publicada en versión digital (e-pub) y próximamente lo hará en papel.
Gestiono dos blogs: 
http://sobremicolina.blogspot.com.es/ (literario y de nueva creación)

Durante gran parte de 2013 y 2014 he mantenido cerrada toda mi actividad literaria, de colaboración y blogs para centrarme en la labor de escribir mi primera novela, ya terminada: “SUEÑOS DE ESCAYOLA”

SINOPSIS: Durante las décadas de los 50 y 60 del siglo XX, una terrible epidemia asoló el mundo. Era el virus de la polio, silencioso y cruel, que se cebó casi exclusivamente con la población más indefensa, los niños.

La mayor parte de los que sobrevivieron quedaron con terribles secuelas paralíticas para siempre y muchos fueron recluidos en sanatorios y hospitales, a veces durante años. 
Esta es la historia de Pablo, uno de aquellos niños. Una historia dura de lucha y de superación, de lágrimas y de dolor, pero también de sonrisas, aventuras, amistad y esperanza. 
Una historia de vida… 

Sueños de escayola es una novela intimista y sincera que narra, en primera persona y casi al oído desde la perspectiva que da el paso de los años, las vicisitudes de un grupo de niños con polio y en especial de Pablo y el mundo que observa tras los muros que rodean uno de aquellos sanatorios en la España de 1969. Sus enormes ganas de vivir, sus pensamientos y reflexiones de un entorno que no siempre entiende, dibujan una realidad plagada de personajes y vivencias y muestra como ese tiempo difícil e inolvidable marcará su vida para siempre.

















9 comentarios :

Sindel dijo...

Qué gusto leerte José Vte! Siempre con tus relatos impecables, donde no falta ni sobra detalle alguno.
En este caso al principio se me pusieron los pelos de punta con esa escena que aparece y desaparece, luego va tomando más intensidad hasta que cierra perfectamente. Menos mal que dentro todo no tuvo un final trágico, aunque eso de estar viejo y olvidado me da pena.
Te felicito por este texto impactante y te mando un brazo enorme.

La utopía de Irma dijo...

Me ha gustado un montón tu colaboración.

Abrazote utópico, Irma.-

Teresa Oteo dijo...

Impresionante!!
Ese niño que no presagiaba nada bueno y un final duro e impactante.
Muy bueno, valenciano!
Besos!

G a b y* dijo...

Un excelente relato, que tensiona desde el primer episodio con la aparición del niño. Toda una antesala, una premonición de un final que no esperaba. Realmente un gusto leerte, internarme en la historia y acompañar al protagonista en su angustiosa experiencia.
Espero sigas obteniendo éxitos en este camino literario que tan bien vienes llevando adelante.
Besos!
Gaby*

Charo dijo...

Un excelente relato! Me ha enganchado desde el principio con la extraña aparición del niño que luego se ve que es como el mensajero del futuro para advertir al abuelo del peligro que corría su nieto. La historia es magnífica y muy bien contada.
Te felicito!
Un beso

José Vte. dijo...

Muchas gracias a todos por vuestros comentarios, me alegro que os haya gustado. Y gracias a Luis por su magnífica idea de estos octubres de terror, es una buena ayuda para que ssquemos nuestra parte más oscura.

Un abrazo a todos.

censurasigloXXI dijo...

¿Puede ser que ya lo haya leído?

No me da más escalofríos porque el agua estaba caliente, brrrrr.....

Abrazos, compañero.

Judith dijo...

Muy intenso en verdad, una premonición que al menos tuvo un buen final, aunque solo y triste haya terminado él.
Muy bueno!
Besos.

Yessy kan dijo...

Un relato extremecedor, me engancho sin perderme una letra. Y que bárbaro, un final que me dejo aterrada. Muy buena la trama de tu protagonista, un presagio para salvar la vida del nieto. Genial aporte!
Besos